Sentíamos necesidad de redactar este post, para explicar por qué iniciamos un proyecto de esta temática y por qué elegimos comunidades de mujeres en riesgo de exclusión laboral y no otro tipo de colectivo.

 

 

Falta de confianza en una misma:

Lo primero que nos hizo querer apoyar y luchar por esta causa, fue la poca confianza que muchas veces las mujeres reciben o tienen en sí mismas.

 

Nosotros, por experiencia, creemos que las mujeres, en general, suelen mejorar la comunicación dentro de los equipos de trabajo, por tener muchas veces mayor empatía y escucha activa. También son prácticas y saben priorizar y convierten las ideas en realidad.

 

Existen estudios que demuestran cómo en grupos de trabajo con hombres y mujeres, se crea una mejor comunicación, más creatividad y una mayor transparencia entre los miembros del equipo. Que se convierte en mejores resultados.

 

Pero sin embargo seguimos viendo cómo, según estudios como el de McKinsey, hay muchos casos en los que los hombres tendemos a presentarnos a entrevistas de trabajo tan solo con un 50-60% de cualificación necesaria para ejecutarlo. Imagino que es porque confiamos en que podemos realizarlo y aprender lo que no sepamos.
En cambio, las mujeres que se presentan a un puesto de trabajo suelen presentarse con una cualificación del 100-120%.

 

Esto demuestra que las mujeres, por lo general, se muestran más inseguras que los hombres a la hora de desempeñar un trabajo.

 

También se encuentran casos en los que no tiene por qué ser la mujer la que se menosprecia, sino su entorno. Según un estudio de Informa, el 65% de las empresas españolas no tienen ninguna mujer en puestos de dirección.

Desde Evana Y Tía, queremos llenar de confianza en sí mismas a mujeres que lo necesiten. Y que nuestro proyecto sea un ejemplo que anime a más mujeres a luchar por sí mismas, hacerse valer, no darse por satisfechas y mirar un poco más alto cada día.

 

Igualdad real:

El segundo y último tema que voy a tratar es la igualdad en el cuidado de los hijos y las tareas domésticas.

 

Claramente, en nuestro país, las mujeres siguen dedicando mucho más tiempo diario al cuidado de los hijos y las tareas domésticas.

 

Queremos que el problema para las empresas no sea que su empleada pueda quedarse embarazada, sino que si contrata a alguien con pareja puede cogerse la baja por maternidad (sea hombre o mujer). Así el problema se reparte entre los dos géneros por igual.

 

Además queremos promover que madres que dedican la vida a sus hijos y quieren trabajar puedan hacerlo con nosotros.

En Evana Y Tía realizamos nuestra segunda fase de producción en el Módulo de madres del centro penitenciario de Aranjuez. Así fomentamos la capacitación femenina, ofreciendo trabajo y formación a reclusas madres que buscan una mejor vida durante y después de su condena.

 

Por último decir que creemos que para ser igual hay que creerselo y actuar en consecuencia. Ya no son suficiente simples cambios de actitud. Necesitamos proactividad y proyectos que consigan este cambio social, y por eso creamos Evana Y Tía.

 

EL RESULTADO DE LA UNIÓN DE CALIDAD, CON SENSIBILIDAD SOCIAL

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